El laminador dice que la pieza usa 520 gramos. Pero el carrete, al final del mes, se vació más rápido de lo que suman tus cotizaciones. Esa diferencia tiene nombre: merma. Es el filamento que compraste, que se gastó, y que no terminó en ninguna pieza que cobraste.
Casi nadie la anota porque no aparece en ninguna pantalla. Por eso conviene medirla una vez y sumarla siempre como porcentaje.
De dónde sale la merma
La merma no es un solo desperdicio grande, sino muchos pequeños que se acumulan:
- Purgas y líneas de prueba. La línea que la impresora traza antes de empezar, el skirt y el filamento que se purga al cambiar de material.
- Torres y purgas de cambio de color. En impresiones multicolor puede ser la mayor fuente de merma. El laminador suele incluirlas en su estimación, pero conviene revisarlo en cada perfil.
- Impresiones fallidas. Una pieza que se despega a las seis horas se lleva seis horas de filamento a la basura.
- Pruebas y calibraciones. Cubos de calibración, torres de temperatura y piezas de prueba para un cliente.
- Finales de carrete. Los últimos metros que no alcanzan para una pieza completa y terminan guardados “para algo pequeño”.
- Filamento dañado. Material que absorbió humedad y ya no imprime bien.
Los soportes y el brim, en cambio, sí suelen estar en los gramos del laminador. No los cuentes dos veces.
Cuánto porcentaje sumar
Como referencia, muchos talleres que imprimen en un solo color con perfiles ya ajustados están entre 3% y 8% de merma. Con impresión multicolor, muchas pruebas o una impresora nueva, puede subir por encima de 15%.
Si todavía no la has medido, empieza con 6% y ajústalo con tus datos reales. Es mejor un número aproximado que dejarla en cero: cero es el único valor que seguro está mal.
Cómo medirla en tu taller
La forma más confiable es comparar lo que dice el laminador con lo que realmente salió de los carretes durante un periodo:
- Pesa tus carretes al inicio del mes con una báscula de cocina y anota el peso de cada uno (con todo y carrete vacío, no importa, porque vas a restar).
- Anota los gramos que el laminador estimó para cada pieza que imprimiste y entregaste ese mes.
- Pesa de nuevo al final del mes y suma los carretes nuevos que abriste.
- Calcula: consumo real = peso inicial + carretes nuevos − peso final.
(9.0 kg − 8.4 kg) ÷ 8.4 kg = 7.1% de merma
Un mes basta para tener un número útil. Repite la medición cuando cambies de impresora, de material principal o empieces a imprimir en varios colores.
Cómo aplicarla al precio
La merma se aplica sobre los gramos de la pieza, antes de multiplicar por el precio del filamento:
| concepto | cálculo | resultado |
|---|---|---|
| gramos laminados | según el laminador | 520 g |
| merma | 520 g × 6% | 31.2 g |
| consumo real | 520 g + 31.2 g | 551.2 g |
| costo de filamento | 551.2 g × $0.40 | $220.48 |
Sin merma, el mismo filamento habría costado $208. Parece poco por pieza, pero en un mes con cien pedidos la diferencia es del tamaño de un carrete o dos que nadie pagó.
Cómo bajarla
Medir la merma sirve para cobrarla, pero también para reducirla:
- Seca el filamento antes de imprimir piezas largas. La humedad es una de las causas más comunes de fallas a mitad de impresión.
- Agrupa los colores: si tienes varios pedidos en el mismo color, imprímelos seguidos para evitar purgas.
- Usa los finales de carrete en piezas pequeñas, pruebas o llaveros promocionales.
- Revisa la primera capa antes de irte. La mayoría de las piezas que fallan, fallan en los primeros minutos.